En un atardecer violáceo, deslumbrado por la hermosura de la dama que me acompañaba, de nombre: Independencia Económica, ella se insinuó conmigo, mostrándome un ajuar muy completo, consistente en un nutrido grupo de clientes, necesitados, todos ellos, de que alguien les llevara la contabilidad de sus empresas... Mostrándome sus ojos acuosos, plenos de lágrimas dolarizadas, suplicándome un sí... Embelesado por el arte magistral de la seducción... le di el Sí, que evaporó paulatinamente aquél inicial embrujo, para dejar paso al cumplimiento de los compromisos de aquellas sagradas nupcias: teneduría de libros, cuentas bancarias, documentos, pagos de impuestos y servicios, solvencias, inventarios y balances... Todo al día... Me sentía tan abrumado que no tuve más remedio que buscarme unos padrinos llamados: Computación y Arte Cibernético, para que me ayudaran en tan magna labor contraida con mi amor.
Asi fué como me conseguí con los programas de contabilidad y administración de empresas que me aligeraron de las tareas más pesadas, di trabajo a algunos amigos en el campo de las diligencias, servicios y otras funciones administrativas, lo que me permitió profundizar en la filosofía de los diagnósticos, causa y efecto, en el campo de las auditorias empresariales, lo que me condujo inexorablemente a indagar en la psicología del personal, tanto directivo como empleado. Y, ahí, descubrí el principio de Unidad: "Todo está en todo" (Hipócrates). Es decir, las empresas son un reflejo de la psicología y grado de salud de sus directivos y empleados.
A partir de este momento me aboqué a investigar y estudiar a fondo el inmenso campo de la salud, que lo abarca todo, y necesité de los blogs como mesa de diálogo, intercambio de conocimientos prácticos, al mimo tiempo que de punto de partida para la profundización en temas inéditos a partir de las distintas experiencias de los dialogantes... Degustando una continua aventura cibernética de exploración de nuevas áreas en el medio ambiente, la higiene y la ausencia de problemas en el perfecto funcionamiento de los cuerpos: físico, mental y espiritual del ser humano, cuando se les da, siempre, el alimento que ellos requieren... Desembocando en el deslumbrante mundo de la Medicina Natural, donde mi Amor de siempre se manifestó plenamente y a Él me entregué por entero.
Como veís, mi amor tuvo hijos, nietos y biznietos... El Amor, sin el cual nada nunca puede existir, siempre tiene incalculables frutos de abundancia que se expanden por el horizonte interminable de la eternidad.
Emilio Ubal López

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